¿Por qué Bi*?

[Extracto del libro Manifiesto para un apocalipsis bi*]

La palabra Bisexual ha vivido muchos cambios desde su origen. La primera vez que se usó fue en el ámbito de la biología en el siglo XIX para describir a los organismos que exhiben características tanto masculinas como femeninas. En cuanto a la orientación sexual el primer uso conocido fue a finales del siglo XIX. Según Oosterhuis (2012) en su artículo SexualModernity in the Works of Richard von Krafft-Ebing and Albert Moll escribe lo siguiente: 

«[…] Krafft-Ebing había tendido a identificar inversión con degeneración, a mediados de la década de 1890 el concepto de intermediación sexual se basaba en la investigación embriológica contemporánea y en el pensamiento evolucionista, que sugería que el estado temprano del embrión humano, así como el estado primitivo de formas de vida, se caracterizaban por la indiferencia sexual. El hombre parecía ser de origen bisexual desde una perspectiva filo y ontogenética (p. 145)

«La extensa discusión sobre varias formas de inversión física y mental –a menudo conectadas con la homosexualidad y lo que llamaron hermafroditismo psicosexual (y lo que ahora consideramos bisexualidad)– destacó el carácter gradual y casual de la diferenciación sexual y señaló que la masculinidad y feminidad exclusivas podrían ser meras abstracciones.» (p. 145)

A partir de este momento el término ha ido evolucionando hasta el día de hoy y se han desarrollado dos definiciones que son clave para entender la bisexualidad. La primera de Eisner (2023) donde escribe que «la bisexualidad puede entenderse como atracción hacia personas de géneros similares y distintos al propio» (p. 35) y la definición de Ochs (2015): 

«me nombro bisexual porque reconozco que tengo el potencial de sentirme atraída romántica y/o emocionalmente, por personas de más de un sexo y/o género, no necesariamente al mismo tiempo, no necesariamente de la misma manera y no necesariamente en el mismo grado». 

Ambas definiciones son complementarias entre sí y a partir de ellas aparece el uso del término bi* o bis* [con asterisco] como término paraguas para todas las identidades bisexuales. Eisner (2013, trad. 2023) ya anunciaba la creciente popularidad de este uso.

El asterisco gramaticalmente nos indica la ampliación del término que lo precede, esta ampliación la podemos encontrar en una nota a pie de página o notas al margen y, en el caso de este libro, implícita en la palabra. El asterisco también sirve para indicar que la palabra que le precede es fruto de una reconstrucción o que su existencia no se ha documentado aún por escrito. En ese sentido la redefinición de las palabras pueden ayudar a  elaborar un discurso teniendo en cuenta el contexto personal, social y político de las personas bi*.

Origen del Archivo Bi*

Me presento: soy Sayre Domínguez. Esta web es parte de la investigación que realicé en el máster universitario de estudios culturales y artísticos con perspectiva feminista y queer (MUECA) de la Universidad Miguel Hernández en 2023/2024. Empieza a crearse en Noviembre de 2024.

La intención de la web es que sea un archivo vivo que pueda ir cambiando y moldeándose también a las nuevas tendencias y tecnologías. Además de poder adaptarse a las necesidades colectivas, añadiendo nuevas funcionalidades o secciones y quitando o modificando otras.

El objetivo de todo esto es que otras personas se vean reflejadas en estas realidades y puedan crear las propias facilitando el acceso a artículos, libros y conocimiento de una manera más interactiva. Y también dando a conocer material que están más fuera de lo mainstream y sean poco conocidos. Uno de los puntos importantes es que todo este material salga de las redes sociales para hacerlo accesible a las personas que no las habitan. 

La revolución bisexual ya no es solo un sueño, es en una realidad tangible. Una realidad que se está construyendo en colectividad. Una colectividad que muchos movimientos parecía que ya habían olvidado porque vivían en las lógicas eurocentradas y egocentradas. Esa colectividad que se ve en las fiestas latinoamericanas en las que todo el mundo se cuida, se baila, se celebra y se alimenta. Ese sentimiento de comunidad en la que se aprende desde la ternura y desde el cuidado. 

Esto está pasando, esto lo estamos creando.